Es una alteración o defecto de la articulación
de los fonemas producida por anomalías, congénitas
o adquiridas, en los órganos del habla. Se distinguen
disglosia dental, labial, lingual, mandibular y palatina. Las
causas suele ser: malformaciones congénitas craneofaciales,
trastornos de crecimiento o anomalías adquiridas como
consecuencia de lesiones en la estructura orofacial o de extirpaciones
quirúrgicas.
Ejemplos de disglosias:
- Labio leporino: es un defecto congénito
de las estructuras que forman la boca y que se manifiesta mediante
una hendidura en el labio y/o en el paladar, como resultado
de que los dos lado del labio superior no crecieron a la vez.
Varía desde un simple corte en el labio hasta una fisura
completa que se extiende hasta una fisura completa que se extiende
hasta la nariz.

- Paladar Hendido: es una apertura en el paladar
superior que afecta al cielo de la boca con un surco que puede
extenderse hasta el arco dental.

Son anomalías anatómicas que se presentan en el
momento del nacimiento y que se produce en el primer trimestre
del embarazo. El labio leporino es una lesión diferente
a la del paladar hendido y debido a que el labio y el paladar
se desarrollan separadamente, es posible que un niño
tenga una fisura de labio, de paladar o labio-palatina en sus
distintas formas.En estos casos el logopeda
es el encargado de enseñar a los niños a emitir
su voz de forma correcta, es decir, les enseñan a hablar.
Deben estimular a los niños, que han sido operados, para
que puedan hablar correctamente por medio de ejercicios que
le enseñen a utilizar los músculos del paladar
atrofiados. Una de las terapias que se utiliza más frecuentemente
es la terapia miofuncional.
Programa:
- De 0-3 años, se realiza un programa de estimulación
del lenguaje, con la participación completa de los padres.
- De 3-6 años, se produce el inicio y el término
del tratamiento del habla.
- Prognatismo: Malposición del arco
mandibular, que se proyecta hacia delante respecto al maxilar
y da lugar a una maloclusión dentaria tipo III.
- Otros: glosectomía (resección
quirúrgica, parcial o total, de la lengua), atresia o
resección maxilar, el velo del paladar largo, las agenesias
dentarias, la maloclusión dental, tumoraciones, hipertrofia
del tejido adenoide, etc.
REHABILITACIÓN LOOPÉDICA:
El tratamiento dependerá del tipo de malformación
que presente el paciente. Para obtener buenos resultados en
la rehabilitación será necesario que el logopeda
realice una exploración exhaustiva de los órganos
bucofonatorios, para aveiguar si las estructuras orgánicas
relacionadas con el habla son competentes, teniendo en cuenta
la forma, el tamaño y las interrelaciones entre dichas
estructuras y sus funciones.
La TERAPIA MIOFUNCIONAL es una de las más
empleadas por los logopedas en estos casos. Es necesario conseguir
entrenar las funciones motoras y neurovegetativas (la respiración
nasal, la masticación, la deglución y la voz),
los órganos fonoarticulatorios (labios, lengua, maseteros,
buccinadores, mentoniano, paladar duro, velo del paladar, huesos
maxilares o arcadas dentarias) y el entrenamiento en la articulación
del habla.
Es importante tener presente que la rehabilitación logopédica
sería poco provechosa sin la colaboración de otros
profesionales (ORL, neurólogo, psicólogo, pedagogo,
etc) y por supuesto es absolutamente necesaria la implicación
familiar.
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