La Hipoacusia es una disminución de la
capacidad del nivel de audición, que se encuenntra por
debajo de lo normal. Cuando esta pérdida auditiva es total
se denomina cofosis o sordera.
Es muy importante que se produzca una detección precoz
para que el niño adquiera una de las capacidades más
importantes que posee el ser humano, el LENGUAJE.
CLASIFICACIÓN:
Según la intensidad las hipoacusias
se clasifican en: Hipoacusia leve, cuando la
pérdida es de 20 a 40 decibelios.Hipoac. media,
cuando la pérdida es de 40 a 70 dB. Hipoac. severa
cuando pierde de 70 a 90 dB e Hipoac. profunda
cuando es de más de 90 dB.
Dependiendo del momento de aparición se
clasifican en: Hipoacusias prelocutivas. Estas
hipoacusias se producen antes del desarrollo del lenguaje. Las
Hipoacusias postlocutivas se adquieren después
de que el lenguaje se haya manifestado en el paciente.
Según la zona del oído afectada
se clasifican en: Hipoacusia de transmisión:
la zona alterada es la encargada de la transmisión de
la onda sonora. La causa se sitúa en el oído externo
o medio, también las producidas por lesión de
la trompa de Eustaquio, que es un conducto que une el oído
medio con la rinofaringe. Hay una deficiencia de la transformación
de energía en forma de ondas sonoras a ondas hidráulicas
en el oído interno por lesiones localizadas en el oído
externo y/o en el oído medio. Hipoacusia perceptiva
o neurosensorial: Es cuando no existe problemas
en la trans misión del sonido, pero existe una lesión
a nivel del caracol, nervio auditivo o vías nerviosas
centrales. Aquí el sonido es conducido hasta el oido
interno, pero falla la percepción. Hipoacusia
Mixta: Se producen cuando hay una afectación
tanto transmisiva como perceptiva.
Para ayudar a disminuir el grado de pérdida auditiva,
existen las denominadas prótesis auditivas y más
recientemente han aparecido en el mercado los implantes cocleares,
que sólo seran útiles para pacientes con unas
características muy específicas. El implante
coclear se recomienda cuando hay una lesión
en la cóclea, estando el nervio auditivo intacto. Es
un traductor que transforma las señales acústicas
en eléctricas estimulando el nervio auditivo. Las señales
eléctricas se procesan a través de las distintas
partes de que consta el implante coclear. Las prótesis
auditivas son unos dispositivos que permiten ampliar
la intensidad de los sonidos.
Señales de alerta: De 0 a 3 meses:
Ante un sonido no hay respuesta refleja del tipo parpadeo, despertar,
etc. Emite sonidos monocordes. De 3 a 6 meses: Se
mantiene indiferente a los ruidos familiares.No se orienta hacia
la voz de sus padres. No responde con emisiones a la voz humana.No
emite sonidos para llamar la atención. Debe intentar
localizar ruido. De 6 a 9 meses: No emite sílabas.
No atiende a su nombre. No se orienta a sonidos familiares.De
9 a 12 meses: No reconoce cuando le nombran a sus padres.
No entiende una negación.No responde a “dame”
si no va acompañado del gesto con la mano. De
12 a 18 meses: No señala objetos y personas
familiares cuando se le nombran. No responde de forma distinta
a sonidos diferentes.No nombra algunos objetos familiares. De
18 a 24 meses: No presta atención a los cuentos.
No identifica las partes del cuerpo.No construye frases de dos
sílabas. A los 3 año: No se
les entiende las palabras que dice.No contesta a preguntas sencillas.
A los 4 años: No sabe contar lo que
pasa. No es capaz de mantener una conversación sencilla.
REHABILITACIÓN LOGOPÉDICA: la
rehabilitación de los pacientes hipoacúsicos dependerán
del grado de pérdida de audición, de la presentación
o no de amplificadores que disminuyan su umbral de audición
(audífonos) o de si son implantados cocleares. Otro criterio
importante para decidir el tipo de tratamiento será el
de si la hipoacusia es prelocutiva o postlocutiva.
PROTOCOLO GENERAL DE INTERVENCIÓN LOGOPÉDICA
EN SORDERA:
Implantes cocleares: Se puede hablar de 5 etapas
de rehabilitación:
Detección: escuchar, atender y distinguir entre presencia/ausencia
del sonido.
Discriminación: aprender a diferenciar si un sonido es
igual o diferente a otro (longitud, intensidad, tono, curva
melódica, ritmo y timbre).
Identificación: ser capaz de señalar qué
estímulo ha oído seleccionándolo de una
serie cerrada de más de dos estímulos similares
Reconocimiento: que el paciente sea capaz de repetir el sonido
que ha oído, pero ya sin ayuda de una lista cerrada.
Comprensión: Mantener una conversación e interactuar
verbalmente...
Las Hipoacusias leves no entrañarán
un retrasos severo del lenguaje siempre y cuando el niño
posea un potencial de desarrollo normal, la hipoacusia sea diagnosticada
pronto y se intervenga para compensarla. La intervención
logopédica podría ser:
Compensar los mecanismos patogénicos existentes (malfuncionamiento
tubárico) mediante la TERAPIA MIOFUNCIONAL:
- Restablecer el modo respiratorio normal
- Desarrollar los movimientos práxicos orofaciales.
- Trabajar la fonoarticulación (si el niño es
mayor de 5 años y presenta trastornos del habla).
Intervención de las habilidades auditivas, de los procesos
auditivos centrales y desarrollo del lenguaje (no siempre).
Hipoacusia moderada:
Entrenamiento auditivo:
- Intervención en las habilidades auditivas puras y los
procesos auditivos centrales, empleando estímulos verbales.
- Entrenar los procesos auditivos centrales de forma sistemática:
memoria, análisis-síntesis, figura- fondo...
Fonoarticulación: a veces será necesario además
estimular el desarrollo de los aspectos sensoriomotores de la
voz: coordinación fonorrespiratoria, prosodia, resonancia
(ya que a partir de una pérdida de 50 db se altera la
propia voz).
Hipoacusia profunda: Es importante decidir
sobre:
Proporcionar instrumentos de amplificación:
- Prótesis auditiva convencional
- Sistemas de amplificación en el aula
- Sistemas de amplificación clínica: aparatos
SUVAG
- Implante coclear si es necesario y factible
Establecer diferentes ámbitos de actuación y coordinar
las actuaciones de cada persona y profesional implicado
- Familia
- Sistema educativo
- Atención logopédica
Definir qué métodos y qué sistema lingüístico
aumentativo van a ser empleado por todos los educadores del
niño.
- Labiolectura
- Sistemas aumentativos: bimodal, la palabra complementada
- Entrenamiento auditivo
Hacer un seguimiento evolutivo para adaptar todo ello a las
respuestas madurativas del niño y las características
familiares.
|