| El autismo
y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado
("Pervasive Developmental Disorder-not otherwise
specified," o PDD-NOS) son discapacidades del desarrollo
que comparten muchas de las mismas características. Generalmente
evidentes antes de los tres años de edad, tanto el autismo
como el PDD-NOS son trastornos neurológicos que afectan
la habilidad del niño en cuanto a comunicación,
comprensión del lenguaje, juego, y su relación
con los demás.
se identifican 5 trastornos bajo la categoría
de los Trastornos Generalizados del Desarrollo:
Autismo
Síndrome de Asperger
Síndrome de Rett
Síndrome Desintegrativo de la Niñez
Trastorno del Desarrollo no Especificado.
En el DSM-IV (Sociedad Americana de Psiquiatría, 2000),
el manual diagnóstico utilizado para clasificar las discapacidades,
el "trastorno autista" está catalogado como
categoría bajo el título de "trastorno generalizado
del desarrollo." El diagnóstico de trastorno autista
se hace cuando el individuo exhibe 6 o más de 12 síntomas
catalogados a través de tres áreas principales:
intercambio social, comunicación, y conducta. Cuando
los niños exhiben conductas similares pero no cumplen
con los criterios del trastorno autista, pueden recibir el diagnóstico
de trastorno generalizado del desarrollo no especificado (PDD-NOS).
Aunque al diagnóstico se refiere de PDD-NOS, a través
de esta publicación nos referiremos al diagnóstico
de PDD, como se conoce comunmente en inglés.
El trastorno autista es una de las discapacidades específicamente
definidas en el Acta para la Educación de los Individuos
con Discapacidades (IDEA), la legislación federal bajo
la cual los niños y jóvenes con discapacidades
reciben servicios de educación especial y servicios relacionados.
IDEA, que utiliza el término "autismo," define
el desorden como "una discapacidad del desarrollo que afecta
significativamente la comunicación verbal y no-verbal
y la interacción social, usualmente evidente antes de
los tres años de edad, que afecta adversamente el rendimiento
escolar del niño. Otras características a menudo
asociadas con el autismo son la exhibición de actividades
repetitivas y movimientos estereotípicos, resistencia
a todo cambio en el medio ambiente o cambios en la rutina diaria,
y reacciones poco usuales a las experiencias sensoriales."
(De acuerdo con IDEA y la manera en que se refiere a este desorden
en el campo de las discapacidades, utilizaremos el término
"autismo" a través del resto de esta hoja informativa.)
Debido a la similaridad de las conductas asociadas con el autismo
y PDD, el uso del término trastorno generalizado del
desarrollo ha causado algo de confusión entre los padres
y profesionales. Sin embargo, el tratamiento y las necesidades
educacionales son similares para ambos diagnósticos.
De entre los síntomas que presentan los autistas, el
trastorno lingüístico es uno de los más evidentes
y el más interesante para el logopeda.Las principales
alteraciones del lenguaje son: Agnosia auditiva verbal:
Es la incapacidad para descodificar el lenguaje recibido por
vía auditiva y no se compensa con un esfuerzo para comunicarse
mediante elementos no verbales (dibujos, gestos, etc.). El niño
utiliza al adulto como simple objeto para alcanzar su objetivo.
Los niños con esta disfunción lingüística
son los más graves, ya que se suele acompañar
de retardo mental. Se asocia con frecuencia a epilepsia.Síndrome
fonológico-sintáctico: pobreza semántica
y gramatical acompañada de una vocalización deficiente.
Síndrome léxico-sintáctico: Incapacidad
de recordar la palabra adecuada al concepto o a la idea.Trastorno
semántico-pragmático del lenguaje: Alteración
del uso social o comunicativo del lenguaje. Los aspectos prácticos
del lenguaje se basan en las habilidades lingüísticas
pero también en la capacidad de comunicación,
en la dificultad o facilidad para interpretar el pensamiento
del interlocutor. Los aspectos del lenguaje que pueden estar
alterados son los siguientes:Turno de la palabra:
en una conversación, mientras uno habla el otro escucha
y viceversa y si no es así la comunicación queda
muy limitada. En niños con trastorno del lenguaje puede
haber dificultad en mantener un turno de palabra correcto durante
la comunicación y tienden a adoptar el papel de “hablador”.
Además, los autistas tienen dificultad para utilizar
el contacto visual para identificar el turno de palabra.Inicios
de conversación: se necesitan ciertas habilidades
lingüísticas y saber qué se quiere decir
y como se puede decir. La capacidad de iniciar una conversación
o cambiar de tema requiere ciertas habilidades mentales –
sociales, saber identificar en qué momento el interlocutor
está receptivo para recibir un mensaje e incluso utilizar
claves no verbales que indiquen el comienzo de una conversación.
Los niños autistas tienen problemas para el inicio de
una conversación y para cambiar de tema. Dentro de esta
alteración del lenguaje se podría incluir la tendencia
de los autistas a repetir la misma pregunta, independientemente
de la respuesta. Lenguaje figurado: nos volvemos
a encontrar con una característica del lenguaje en la
que se unen habilidades lingüísticas con habilidades
sociales. Cuando hablamos, nuestras frases están llenas
de dobles sentidos, significados implícitos, formas de
cortesía, metáforas, giros gramaticales, etc.
que regulan el uso social del lenguaje. Un niño con trastorno
específico del lenguaje se encuentra con serias dificultades
para entenderlo y por lo tanto tenderá a desconectar.
Es necesario comprender el pensamiento del otro para participar
en el intercambio de ideas, sentimientos y afectos y el niño
autista se encuentra en este aspecto totalmente desbordado.Clarificaciones:
con este término hacemos referencia a la necesidad, para
una mejor comprensión de la conversación, de repetir
frases con distintos giros, repetir ideas y conceptos de manera
distinta. Evidentemente es necesario poseer capacidades expresivas
lingüísticas pero también saber cuando el
mensaje es detectado de manera correcta. Igualmente, cuando
el interlocutor no entiende bien lo que le dicen pide aclaraciones.
El niño autista o con trastornos del lenguaje puede interpretar
que el problema reside en su incapacidad para hacerse entender
y ello le conduce a no preguntar ni pedir aclaraciones. Mutismo
selectivo: los niños que padecen esta alteración
pueden hablar correctamente, pero en determinadas situaciones
no utilizan prácticamente ningún lenguaje. Suele
darse en niños autistas de funcionamiento alto.Trastornos
de la prosodia: la prosodia se refiere a la entonación
y al ritmo que se aplica al lenguaje. En niños autistas
de funcionamiento alto no es raro observar una anomalía
en esta propiedad del lenguaje. Hiperlexia:
es un trastorno de la lectura que se da con mucha frecuencia
en los niños autistas, aunque no exclusivamente en ellos,
que consiste en la capacidad de leer con una perfección
impropia para su edad pero con una comprensión muy limitada;
leen muy bien pero no entienden nada. Esta dificultad conduce
al fracaso escolar y si el problema no es detectado el niño
no puede recibir la ayuda adecuada. Este trastorno se da con
mayor frecuencia en niños autistas de funcionamiento
elevado.
Con respecto a la conducta de los autistas
puede tener un carácter obsesivo por mostrar un interés
excesivo por determinados objetos o actividades. El autista
puede mostrar una autentica fijación por un objeto por
su color, olor, textura, movimiento y lo considera como algo
que le pertenece, por lo que sentirá gran frustración
si no lo consigue.En otras ocasiones sucede que no acepta un
cambio de rutina, se siente seguro cuando existe un orden donde
los sucesos son predecibles y lo inesperado lo toman como amenazante.
Esta obsesión por el orden puede conducir a conductas
ritualistas, repetitivas.La epilepsia se da con mucha mayor
frecuencia entre los autistas, entre el 4% y el 32%. La epilepsia,
en niños con trastorno autista tiende a manifestarse
en dos picos de edad: la época de lactante y la adolescencia.Alrededor
del 10% de las personas autistas tienen habilidades especiales,
tienen una capacidad que se considera sobresaliente. Con frecuencia
estas destrezas son espaciales por naturaleza, como los talentos
especiales para la música y el arte. Otra destreza común
es la capacidad matemática: algunas personas autistas
pueden multiplicar cifras grandes mentalmente en un lapso corto
de tiempo; otros pueden determinar el día de la semana
al darles una fecha específica de la historia, etc.
Síndrome de Asperger:El Trastorno de
Asperger, también conocido como Síndrome de Asperger,
o simplemente ‘Asperger’, es un trastorno del desarrollo
caracterizado por una ausencia de habilidades sociales; dificultad
con las relaciones sociales, baja coordinación y baja
concentración, y un rango de intereses restringido, pero
con inteligencia normal y habilidades de lenguaje normales en
las áreas de vocabulario y gramática. El Trastorno
de Asperger suele tener una edad de aparición posterior
a la del Trastorno Autista, o, al menos, se detecta más
tarde. Un individuo con Trastorno de Asperger no muestra un
retraso significativo en el desarrollo del lenguaje; sin embargo,
puede tener dificultades para entender las sutilezas utilizadas
en una conversación, tales como la ironía o el
humor. Además, mientras que muchos individuos con autismo
presentan retraso mental, una persona con Asperger posee un
nivel de inteligencia normal, o superior a la normal (Sociedad
Americana de Autismo, 1995). A veces se refiere incorrectamente
al Asperger como "Autismo de Alto Funcionamiento".
A continuación se presenta el criterio de diagnóstico
del Asperger, según el DSM-IV:
A. Dificultades cualitativas de interacción social,
que se manifiestan como al menos dos de los siguientes:
(1) dificultades acusadas en el uso de múltiples comportamientos
no verbales, tales como contacto ocular, expresión facial,
posturas del cuerpo, y gestos para regular la acción
social,
(2) Incapacidad para establecer relaciones con iguales, adecuadas
a su nivel de desarrollo,
(3) Ausencia de la búsqueda espontánea para compartir
placer, intereses, o logros, con otras personas (pe. no mostrar,
traer, o señalar objetos de interés),
(4) Ausencia de reciprocidad social o emocional.
(B) Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos,
repetitivos y estereotipados, que se manifiestan de al menos
una de las sugerentes maneras:
(1) Preocupación absorbente, repetitiva y estereotipada,
restringida a uno o más temas de interés, que
es anormal en su intensidad o es su enfoque.
(2) Adherencia aparentemente inflexible a rutinas o rituales
específicos y no funcionales.
(3) Manerismos motores estereotipados y repetitivos (pe: retorcimiento
o aleteo de dedos y/o manos, o movimientos complejos con el
cuerpo).
(4) Preocupación persistente con partes de objetos.
C. El trastorno causa una discapacidad clínicamente
significativa en el área social, ocupacional y en otras
áreas importantes del desarrollo.
D. No existe un retraso clínicamente significativo en
el lenguaje (pe: palabras sueltas a la edad de 2 años,
frases comunicativas a los 3 años).
E. No existe un retraso clínicamente significativo para
su edad cronológica, en el desarrollo cognitivo, de habilidades
de auto-ayuda y comportamiento adaptativo (salvo en la interacción
social), o de curiosidad por el entorno.
F. No se cumplen los criterios de otro Trastorno Generalizado
del Desarrollo, o de Esquizofrenia. (APA, 1994, pp 77).
Síndrome de Rett: El Trastorno de Rett,
también llamado Síndrome de Rett, se diagnostica
principalmente en niñas. En las niñas con síndrome
de Rett, el desarrollo transcurre de manera aparentemente normal
hasta los 6 - 18 meses, punto en el cual los padres empiezan
a notar un cambio en el comportamiento de sus hijas, y alguna
regresión o pérdida de habilidades, especialmente
en las habilidades motoras gruesas, tales como caminar y moverse.
A esto le sigue una pérdida notoria en habilidades tales
como el lenguaje, razonamiento, y uso de las manos. La repetición
de algunos movimientos o gestos sin sentido son una pista importante
para diagnosticar el Trastorno de Rett; estos gestos son, típicamente,
un movimiento constante de "lavado de manos" o de
"exprimir con las manos" (Moeschler, Gibbs, &
Graham, 1990).Criterios de Diagnóstico:
A. Todos y cada uno de los siguientes signos:
(1) Desarrollo natal y perinatal aparentemente normales
(2) Desarrollo psicomotor aparentemente normal durante los
primeros 5 meses de vida
(3) Circunferencia craneal normal al nacer.
B. Aparición de todos los síntomas que se describen
a continuación, después de un período normal
de desarrollo.
(1) Disminución en el ritmo de crecimiento de la cabeza
entre las edades de 5 a 48 meses e edad.
(2) Pérdida de habilidades manuales positivas, previamente
adquiridas, entre los 5 y 30 meses de edad, con el desarrollo
subsecuente de movimientos estereotipados de las manos (pe:
de exprimirse o de lavarse las manos).
(3) Pérdida de involucración social al principio
de la evolución (aunque, a menudo, la interacción
social se desarrolla posteriormente).
(4) Apariencia descoordinada al andar o en sus movimientos
corporales.
(5) Lenguaje expresivo y receptivo severamente dañado,
con un severo retraso en el desarrollo psicomotor. (APA, 1994,
pp 72-73).
Trastorno Desintegrativo de la Niñez:El
Trastorno Desintegrativo de la Niñez, que es un trastorno
extremadamente infrecuente, es una clara regresión en
múltiples áreas de funcionamiento (tales como
la habilidad para moverse, el control de esfínteres anal
y urinario, y habilidades sociales y de lenguaje) tras un período
de al menos 2 años de desarrollo aparentemente normal.
Por definición, el Trastorno Desintegrativo de la Niñez
sólo puede diagnosticarse si la aparición de los
síntomas viene precedida de un período de desarrollo
normal de al menos 2 años, y la regresión aparece
antes de los 10 años (APA, 1994). A continuación
se presenta el criterio del DSM-IV:
A. Desarrollo aparentemente normal durante los primeros 2 años
de vida, que se manifiesta por la presencia de comunicación
verbal y no verbal con iguales, relaciones sociales, juego y
comportamiento adaptativo.
B. Pérdida clínicamente significativa de habilidades
previamente adquiridas (antes de los 10 años de edad)
en al menos 2 de las siguientes áreas:
(1) Lenguaje expresivo y receptivo
(2) Habilidades sociales o comportamiento adaptativo
(3) Control de esfínteres (anal o urinario)
(4) Juego
(5) Habilidades motoras
C. Anormalidades de funcionamiento en al menos 2 de las siguientes
áreas:
(1) Problemas cualitativos en la interacción social
(pe: problemas con comportamientos no verbales, incapacidad
para desarrollar relaciones con iguales, falta de reciprocidad
emocional),
(2) Incapacidad cualitativa en la comunicación (pe,
retraso o ausencia de lenguaje hablado, incapacidad para iniciar
o mantener una conversación, uso repetitivo y estereotipado
del lenguaje, ausencia de juego de pretensión),
(3) Patrones de comportamiento, intereses y actividades estereotipadas,
repetitivas y restringidas.
D. El trastorno no se puede explicar mejor por otro Trastorno
Generalizado del Desarrollo específico, o por Esquizofrenia
(APA, 1994, pp 74-75)
Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado:
Los niños con PDDNOS son aquellos que: (a) no
reúnen el criterio de los síntomas que los médicos
utilizan para diagnosticar cualquiera de los 4 trastornos PDD
descritos anteriormente, y/o (b) no tienen el grado de dificultad
descrito en cualquiera de los 4 trastornos PDD específicos.
Según el DSM-IV, ésta categoría sólo
debería utilizarse "cuando existe una dificultad
severa y generalizada en el desarrollo de habilidades de comunicación
verbales y no verbales en las interacciones sociales, o cuando
existan comportamiento, intereses o actividades estereotípicas,
pero no se cumple suficientemente el criterio para diagnosticar
un Trastorno Generalizado del Desarrollo específico,
Esquizofrenia, o Trastorno de Personalidad Esquizofrénica
(APA, 1994, pp 77-78).
Intervención logopédica:
No existe un tratamiento estándar universalmente aceptado
para el autismo; de hecho, cada método tiene sus detractores.Hay
una serie de normas básicas que sería importante
seguir:El programa de tratamiento debe estar guiado y precedido
de una evaluación rigurosa. Programa elaborado en base
a las posibilidades del niño, teniendo muy en cuenta
sus habilidades o puntos fuertes: habilidades de tipo mecánicas,
espaciales, de relación y asociación.Crear un
entorno agradable. Enseñar el valor de la comunicación.Las
labores, a ser posible, deben ser diarias, intensivas, generalizadas
a todos los contextos.Intervenciones individualizadas y en grupo.Activa
colaboración entre los padres y los terapeutas, con activa
colaboración entre los participantes.Promover habilidades
de aprendizaje funcional, habilidades de comunicación
expresiva. Dar especial importancia a los sistemas de comunicación
alternativa, incorporando tanto las habilidades verbales como
los apoyos visuales. Motivar la interacción con otros
niños y establecer intereses en los niños para
un adecuado desarrollo para las habilidades de juego, habilidades
psicomotoras finas y gruesas.Establecer rutinas positivas y
habilidades de tipo funcional para poder realizar las actividades
de la vida diaria. Es de gran importancia disponer de centros
con experiencia en PDD (Trastorno Profundo del Desarrollo),
autismo y otros trastornos similares para poder ayudar a las
familias y a los equipos docentes de las escuelas y centros
especializados para seleccionar la terapia más adecuada
para cada individuo.Se han intentado diferentes tratamientos
tradicionales y alternativos para reducir la conducta autista.
A algunas personas se les administra medicamentos para mejorar
su bienestar general, pero no hay ningún fármaco
que haya demostrado eficacia contrastada para tratar los síntomas
del autismo.La medicación más frecuentemente administrada
a los niños autistas es Rubifen® (Metilfenidato),
que es un estimulante que se utiliza para tratar los trastornos
por déficit de atención e hiperactividad, pero
no hay ensayos que hayan demostrado su eficacia en los individuos
que sufren de autismo.
Los dos tratamientos que han recibido mayor atención
son:Modificación de la conducta: reforzamiento positivo
para aumentar las conductas “apropiadas” e inhibir
las “inapropiadas”, mejorar la conducta de comunicación
y conducta social, etc.Uso de vitamina B6 con suplementos de
magnesio: aumenta el bienestar general y la concentración
en el 45% de los niños. Se ha sugerido que esta combinación
reduce las conductas obsesivo/compulsivas en los autistas.Existen
varios informes recientes que indican que la dimetilglicina,
un suplemento alimenticio, posee efectos sobre el bienestar
general e incrementa las capacidades de comunicación,
mejora del lenguaje verbal y la capacidad de atención.Otros
tratamientos que se aplican para intentar mejorar los síntomas
son:Fenfluramina: un medicamento que disminuye la concentración
de la serotonina en la sangre. Algunos autistas presentan una
concentración alta de serotonina y este medicamento se
ha experimentado para ver si los síntomas de estas personas
mejoran.Ciproheptadina: es otro medicamento que disminuye la
serotonina.Anafranil® (clomipramina): un antidepresivo que
puede mejorar algún síntoma de autismo.Aremis®,
Besitran® (Sertralina): estudios recientes revelan que con
estos antidepresivos hay una mejora significativa de las conductas
profundas y otros síntomas autistas, como la inhibición
social, la rigidez de comportamiento, etc. Existe la evidencia
que una intervención temprana en un marco educativo adecuado
nos lleva a una mejoría en el pronóstico de la
mayoría de los niños con autismo, con un 75% de
mejora en el área del lenguaje e incrementos significativos
en el rendimiento intelectual.
Los beneficios que se consiguen con una intervención
temprana son muchos:Planificación y tratamiento precoz.Proporcionar
apoyo y educación a la familia. Reducir el estrés
y la angustia familiares.Proporcionar cuidados médicos
apropiados al niño.Los médicos deben ser conscientes
que los padres normalmente están en lo cierto en lo referente
a sus sospechas con respecto al desarrollo de su hijo; casi
siempre, si tienen una sospecha, hay algún problema en
algún aspecto del desarrollo del niño por lo que
debe ser valorada y seguida.
En el proceso de intervención haremos hincapié
en las dimensiones social, de comunicación y lenguaje,
de anticipación/ flexibilidad y de simbolización,
que se encuentran más afectadas:
Relaciones sociales
Capacidades de referencia conjunta
Capacidades intersubjetivas y mentalistas
Funciones comunicativas
Lenguaje expresivo
Lenguaje receptivo
Anticipación
Flexibilidad
Sentido de la actividad
Ficción e imaginación
Imitación
Suspensión (capacidad de crear significantes)
Otras consideraciones:
Probablemente los pacientes necesiten de un sistema alternativo/
aumentativo de comunicación, como el de Comunicación
Total de Schaeffer, Bimodal.
La cognición se puede trabajar a través de materiales
manipulativo (ya que les resultan especialmente llamativos).
Hacer el mundo que le rodea más estructurado y predecible
para que pueda anticipar lo que sucede.
Utilizar señales claras. No emplear un exceso de lenguaje.
No plantear siempre las mismas tareas
Evitar las ayudas excesivas.
Utilizar frecuente códigos viso- espaciales favorecer
su comprensión: por ejemplo, los pictogramas que muestran
lo que se va a hacer y que sirven como “agendas”
son muy útiles.
Plantear actividades funcionales que puedan tener algún
sentido para la trayectoria personal del paciente
Intentar sustituir las conductas disfuncionales por otras funcionales...
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